De cena por Kioto

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Callejas

Callejas

Es nuestra primera noche en Kioto con nuestros amigos. Han reservado una mesa en un restaurante junto al río, algo muy tradicional en esta ciudad donde el calor puede ser tan asfixiante. Llegamos caminando hasta un laberinto de callejas estrechas y salpicadas de casas y negocios. Parece imposible poder guiarse y encontrar un lugar determinado aquí. Al final lo conseguimos y nos llevan hasta la terraza trasera del local, que se abre al río.

Restaurantes

Restaurantes

Todas las fachadas están cubiertas por grandes terrazas convertidas en comedores. Según nos explican, es una antigua tradición para aprovechar el fresco de la noche.

Menú

Menú

Nuestros amigos encargan una cena típica a base de pescado. Es puramente japonesa. Deliciosa. Se trata de un menú fijo para todos con pescado crudo y cocinado, servido de maneras curiosas, como podéis ver.

Afortunadamente refresca un poco. No mucho. Pero sí lo suficiente para poder aguantar la cena al aire libre, sin aire acondicionado.

El río

El río

Todo el río está bordeado en una de sus orillas por una hilera de árboles. Todos los árboles tienen luces y hojas de papel colgando de sus ramas. Son solicitudes de buena suerte. Cuando oscurece, los colores de las luces le dan a la escena un toque mágico.

Parejas

Parejas

Acabamos de cenar y nos vamos hacia el coche dando un paseo. Nuestros amigos nos explican que la orilla de los árboles es lugar habitual de encuentro para las parejas de enamorados. Efectivamente, la orilla está cuajada de parejas sentadas sobre la hierba pero hay tantas que yo me pregunto cuánta intimidad pueden llegar a tener…

Nuestro amigo nos da una sorpresa. Durante la comida yo le había preguntado si todavía quedan auténticas geishas en Japón. Me ha dicho que sí, y que las pocas que quedan, cotizadísimas, trabajan en un barrio de Kioto que se llama Gion.

Maiko

Maiko

Trabajando

Trabajando

Y es hacia allí que nos dirigimos caminando antes de coger el coche para ir al hotel. Está bastante cerca. Se trata de un barrio donde abundan los restaurantes del más alto nivel. Según nos explican, las geishas las contratan principalmente para amenizar fiestas. Nuestro amigo se teme que no vamos a ver ninguna, sin embargo, porque suelen viajar en coche o taxi desde la puerta de los restaurantes. Pero, como suele ser habitual en mí, tengo suerte. Al poco de llegar aparece una maiko, una aprendiz de geisha, escoltada por dos hombres.

Observad el kimono que lleva. Según he leído, es muy complicado de poner y el maquillaje y el peinado también requieren de mucho esfuerzo y trabajo. Increíble que hoy en día todavía existan profesionales como esta.

 

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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