Estrasburgo

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Cigüeñas, el símbolo de Estrasburgo

Cigüeñas, el símbolo de Estrasburgo

Estrasburgo, en la región de Alsacia, es una de las ciudades más antiguas de Francia, ya que su origen se remonta a un siglo antes de Cristo, y destino de nuestras pequeñas vacaciones durante esta Pascua. Es todo un descubrimiento. Mi marido, mi hija pequeña y yo nos alojamos en un pequeño hotel familiar en las afueras y visitamos la urbe cada día.

El Rin en Estrasburgo

El Rin en Estrasburgo

Como ya sabréis, en Estrasburgo está la sede del Consejo de Europa. Se fundó en 1946. También acoge el Parlamento Europeo y su centro es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde hace ya mucho tiempo. Y el río que lo cruza es nada menos que el Rin.

Los gorriones

Los gorriones

La primera jornada es la del descubrimiento. Aparcamos el coche junto a la estación central y caminamos sobre los adoquines entre las callejas medievales hacia la impresionante catedral medieval, aquella que durante años fue la más alta de toda Europa, y por ende del mundo, hasta que se construyó la de la vecina Colonia en Alemania. Allí nos reciben un montón de gorriones que están disfrutando de la sensación de primavera que se respira.

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La Catedral de Notre Dame

Órgano de la catedral

Órgano de la catedral

Entramos en el edificio. Nos avisan que en breves minutos comenzará la misa de la Pasión de Cristo. Nos sentamos cuando vemos entrar el coro. Mi marido, por supuesto, quiere quedarse a escucharles. Ha visto el órgano y no se lo ha pensado dos veces.

De pronto aparece por uno de los laterales una especie de soldado caminando solemnemente. Porta una espada y un estandarte. Le siguen unos monaguillos vestidos de blanco y multitud de sacerdotes ataviados con diferentes casullas rojas. A paso ceremonial se acercan al altar y allí se dividen entre los bancos, tomando asiento.

Se alza el coro. El sonido es puro y elevado, como corresponde a semejante templo. Un hombre reza en francés usando el micrófono. Después lo hace uno en alemán. El coro no vuelve a participar hasta después de leídos los Evangelios.

El meditador

El meditador

Miro a mi izquierda. No puede ser. Sentado sobre uno de los bancos de piedra que bordean los muros de la iglesia veo a un hombre en profunda meditación. A instantes cabecea suavemente sin darse cuenta. Los rezos se suceden. Él continúa meditando. Curioso, muy curioso.

Cuando por fin se vuelve a alzar el coro para interpretar un cántico, el meditador desaparece en silencio. Es como si lo hubiera imaginado.

Salimos y paseamos alrededor del templo observando las gentes venidas desde todos los rincones del mundo. Ser escuchan todo tipo de idiomas, se ven todas las fisionomías y peinados imaginables.

Casas medievales de Estrasburgo

Casas medievales de Estrasburgo

Caminamos por las calles entrando en alguna tienda de recuerdos de vez en cuando para ver cuáles son las artesanías locales. Abundan las cigüeñas y todo tipo de corazones. El centro de la ciudad, sobre todo lo que se conoce como la Isla, data del siglo XI y está bastante bien conservado. Vemos casas que mi hija pequeña dice que le recuerdan a Oliver Twist con sus artesonados y ventanas en los tejados, con su maderas entrecruzadas en las fachadas y sus ventanas de mica, con sus contraventanas talladas y el musgo de sus tejados. Incluso la farolas parecen sacadas de una visita a Charles Dickens. Todo el centro rezuma encanto, magia, es una especie de Disneylandia real, no ficticia. Y los establecimientos preservan la ilusión.

Cerveza alsaciana

Cerveza alsaciana

Nos sentamos en una de las múltiples terrazas y pedimos una cerveza local. ‘¿Kronenburg?’ nos pregunta la camarera. A mí eso no me suena demasiado auténtico pero lo dice tan convencida que aceptamos. Y menuda sorpresa… la cerveza es maravillosa, muy superior a la que venden embotellada con el mismo nombre.

Estrasburgo es la ciudad donde se gestó la Marsellesa, el himno francés. La canción original fue un encargo a un músico local para celebrar la victoria en una batalla ya olvidada. Con los años se convirtió en lo que es hoy.

También fue en Estrasburgo donde vivió Gutenberg durante su exilio voluntario, huyendo de la persecución en su país, y aquí donde inventó su famosa imprenta, aunque después volviera a su tierra y allí la mejorara hasta construir lo que llegó hasta nosotros como máquina revolucionaria.

Corderos pascuales

Corderos pascuales

Los escaparates de las pastelerías, casi los únicos establecimientos abiertos porque aquí es hoy festivo, están llenos de huevos, pasteles de Pascua y corderos pascuales.

Caracoles a la alsaciana

Caracoles a la alsaciana

Seguimos paseando y disfrutando del ambiente cosmopolita de esta ciudad francesa. Finalmente entramos en un restaurante tradicional para cenar e intentar degustar alguna de las especialidades de la zona. Las más habituales y conocidas son el chucrut (que hasta hoy yo creía que era únicamente alemán), las tortas flambeadas (que parecen los antepasados desnudos de las pizzas italianas), los caracoles a la mantequilla y el ajo y el foie-gras. Probamos los caracoles y la torta. No están mal pero tampoco son para echar cohetes. Los caracoles a la española me resultan más sabrosos y la torta flambeada suiza me parece más fina. En fin, qué le vamos a hacer.

Cuando salimos está poniéndose el sol y la luz se ha teñido de naranja, vistiendo la ciudad de una imagen nueva y aún más mágica.

Da un poco de yuyu

Da un poco de yuyu

La catedral me parece un poco escuálida y tenebrosa, como si del esqueleto del edificio se tratara. En algunas zonas da la sensación de estar no terminada y en otras parece haber perdido parte de su alma. No me sorprendería nada ver aparecer un fantasma entre sus columnas. Resulta un poco tétrica.

Seguimos paseando y pronto volvemos al hotel. Ha sido un día de descubrimiento y placer. Todavía nos queda mucho por visitar y descubrir y mañana promete ser un día interesante.

Hasta pronto y un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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