Un paseíto por el centro de Oslo

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El expreso de Oslo

El expreso de Oslo

Oslo Central Station

Oslo Central Station

Hoy me ha tocado pasar siete horas entre avión y avión en Oslo y, obviamente, no me he quedado en el aeropuerto. Siguiendo las instrucciones de un amable compañero de vuelo, he cogido el tren exprés hasta la ciudad. ¡Y qué tren exprés! Si los trenes de Suiza me parecían cómodos, este era lo más adelantado que he visto por el momento. Wifi gratis, enchufes y conexiones para seguir trabajando… todo como si estuviera viajando en primera. Y en 20 minutitos en el centro de la ciudad. Más sencillo no puede ser.

Plaza de la Estación

Plaza de la Estación

Salgo de la estación y me encuentro un día radiante de cielos azules y avenidas anchas, salpicadas de árboles y jardines. Sí, es una buena primera impresión.

Fuentes apagadas

Fuentes apagadas

Camino por una de las calles principales hacia lo que me han dicho que es el castillo de la ciudad. Las fuentes todavía no están funcionando porque, aunque el tiempo es maravilloso, todavía es solo mitades de marzo y cualquier otro año eso querría decir aún invierno por estas tierras.

¿Un tigre?

¿Un tigre?

Y de pronto me encuentro con este pedazo de figura de un tigre en mitad de una plaza. ¿Será un motivo decorativo permanente?🙂 ¿Tendrá algún significado que yo desconozco? ¿Por qué hay un tigre en mitad de una plaza en Oslo, como si estuviera bajando las escaleras que tiene detrás? Si estuviéramos en Bengala lo entendería mejor pero aquí se me escapa un poco…

Por el camino me paran dos personas para intentar hacerme una encuesta sobre Unicef. Son muy amables e intercambiamos unas palabras. Cuando me preguntan a qué me dedico y les digo que soy coaching o reeducadora en optimismo alucinan y me felicitan. Les encanta la idea🙂 Me alegran la mañana.

Vikingos

Vikingos

Además de tigres me encuentro vikingos. Sí, eso sí que me lo esperaba.🙂

De compras por Osl

De compras por Oslo

No me he molestado ni en cambiar dinero a coronas. No tengo la intención de comprar gran cosa y lo que vaya a comprar lo puedo pagar con tarjeta. Tengo entendido que todo aquí es tan caro o más aún que Moscú o Suiza… ¡Glub!

Al final entro en algunas tiendas y cotilleo un poco. Cae algún regalillo para la familia.

Sigo paseando por las calles peatonales que llevan hacia el castillo. Algunos de los edificios me encantan…

Impresionante

Impresionante

Teatro Nacional de Oslo

Teatro Nacional de Oslo

Entrada principal

Entrada principal

Más adelante encuentro el Teatro Nacional de Oslo a la derecha de la calle por donde voy caminando. Y en muchas, muchas esquinas hay estatuas de diferentes personajes. Esta zona me transmite la sensación de que Oslo es una ciudad con edificios grandes, con muchísima historia, llena de espacios abiertos y muy cómoda.

El Botero

El Botero

Me llama tanto la atención por ejemplo encontrarme este Botero en mitad de una avenida que decido entrar a comer en el restaurante que está justo detrás.

El menú anuncia como plato del día mejillones con patatas fritas a lo belga. Eso me acaba de decidir. ¡Cómo me gusta ese plato!🙂

Grand Cafe

Grand Cafe

El interior del restaurante es parecido al Café Tchaikovsky de Moscú, con mesas pequeñas y lámparas tenues aunque aquí preside toda la escena un fresco de pared a pared que le da un aire un poco parisino. El servicio es, por supuesto, exquisito y la comida deliciosa. Todo un capricho que disfruto a cada instante.

Teatro Nacional

Teatro Nacional

Continúo paseando. Ya no me queda mucho tiempo. La ciudad me invita… Mire donde mire hay cosas interesantes que me llaman: un teatro aquí, un edificio allá, el castillo al fondo… ¡Pero tengo que subir a un avión y todavía estoy en el centro de la ciudad!

Próxima visita

Próxima visita

Al final de una calleja veo un barco. Sí, es el muelle. También me han recomendado que lo visite. Allí está la Ópera, por ejemplo. Pero nada, que no tengo tiempo. ¡Jo!😦 Lo tendré que dejar para otro día.

Tengo que volver

Tengo que volver

Está claro que a Oslo tendré que volver para poder contároslo. Se me ha quedado un poco a medias.🙂 Bueno, está bien tener planes para el futuro. Un abrazo y hasta pronto, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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