Un mercado de Navidad en Suiza

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Hoy viajamos mi amiga y yo al mercado de Navidad de Basilea junto con un gran grupo de madres de nuestro colegio. El día promete ser precioso, con un cielo azul profundo y sin nubes.

Gluwein

Glühwein

Glühwein

Glühwein

Vamos en tren hasta Berna y de allí, ya con el grupo, hasta Basilea. Llegamos temprano y por eso algunos de los puestos todavía no están abiertos al público. En varios ni siquiera tienen aún preparado el tradicional Glühwein, ese vino caliente con especias que es tan popular por estos lares en la época de frío. En otros no han levantado ni los toldos que protegen las mercancías durante la noche. Se extiende una cierta sensación de antelación, de evento inminente.

Figuras de papel

Figuras de papel

Así que allá que vamos. El primer puesto en el que nos paramos vende moldes para hacer galletas de anís y mazapán y figuras de papel de celulosa. Es un producto curioso. La chica que está atendiendo nos enseña cómo se hacen los motivos de papel que luego se pueden utilizar como decoración o para muchas otras cosas. Los moldes también se pueden usar para dar forma a un azúcar especial que se utiliza para decorar tartas y pasteles. Los moldes son los mismos, así que se pueden reutilizar para las dos actividades. Me parecen muy prácticos para quienes preparen galletas o manualidades, dos tareas que a mí se me dan terriblemente mal. 

Galletas de mazapán

Galletas de mazapán

El alce cantarín

El alce cantarín

Seguimos caminando y llegamos a una zona donde hay un restaurante de productos suizos: raclette, glühwein, fondue… Sobre el tejado hay una cabeza de alce que se mueve. Habla. Y canta. Pero, como lo hace todo en alemán, no entiendo prácticamente nada.

En los puestos del mercado se venden todo tipo de productos, desde alimentarios hasta decoraciones navideñas, pasando por juguetes, bisutería o ropa.

Toblerone

Toblerone

En este puesto venden estos pasteles rellenos de toblerone. Los hay de muchos otros sabores también.

Pero la estrella indiscutible del mercado son sin duda los móviles. Los hay de todos los materiales, formas y colores: de madera, de cristal, de metal, de juguete, con gallinas, con troncos, con bolas…

El mega móvil

El mega móvil

Entramos a tomar un café al Museo de Historia que se encuentra en el centro mismo del mercado y allí nos topamos con la madre de todos los móviles. Mirad, está hecho con las distintas piezas de una armadura de caballero. Muy práctico para colgarlo de cualquier esquina de la casa.

IMG_7196Vemos otras cosas curiosas como almendras garrapiñadas de sabores de diferentes licores.

Hay gente pero se puede caminar entre los puestos sin agobios. Y todo, como es habitual en Suiza, es muy civilizado. Sí, es cierto que la bebida que más se vende es el vino caliente, pero no se ve a nadie borracho ni pasado de rosca, lo que se agradece.

Catedral de Basilea

Catedral de Basilea

De allí vamos a la zona de la catedral, un imponente edificio de piedra roja con dos elaboradas torres gemelas que rozan el cielo, preciosas esculturas, gárgolas y vidrieras, además de un imponente San Jorge venciendo al dragón. No entramos en el templo porque no tenemos tiempo pero disfrutamos viendo su exterior bajo el sol del otoño.

San Jorge en Basilea

San Jorge en Basilea

Junto a la catedral está la segunda mitad del mercado de Navidad. Nos juntamos con una parte del grupo de las madres del colegio y nos tomamos un té en uno de los puestos. Hay un ambiente genial.

Continuamos dando paseos y disfrutando de las originalidades del mercado.

Madera

Madera

Además de los móviles, a los Suizos les encanta todo lo que esté trabajado en madera. La verdad es que son auténticos artistas de la carpintería y de la ebanistería. Hacen unas filigranas con láminas y cortezas que te dejan con los ojos a cuadros. Como ejemplo os pongo estas imágenes talladas en madera. Son finas como el papel y están, todas, hechas a mano. Se utilizan para decorar velas. Aquí lo podéis ver mejor.

Velas decoradas

Velas decoradas

Carpinteros ambulantes

Carpinteros ambulantes

Y hablando de madera… dando esos paseos nos encontramos con un trío de personajes que me llaman la atención, así que les paro y me pongo a charlar con ellos. “¿Quiénes sois y por qué vais así vestidos?” les pregunto. “Somos carpinteros ambulantes,” me contesta uno. “Durante tres años debemos viajar por el mundo y ofrecer nuestros servicios a la gente.” ¡Increíble! Me cuenta que él es de Alemania y que la tradición aquí establece que, una vez te has titulado, debes viajar durante ese tiempo y adquirir experiencia de esa manera. Se visten como veis para que la gente los pueda reconocer y solicitar sus servicios. Me recuerdan a los deshollinadores de Polonia.🙂

Copos de nieve

Copos de nieve

Me encanta cómo han decorado los árboles que hay en el centro del mercado. Por la noche, todos esos “copos” se iluminan y le dan a la plaza un aire mágico.

El ferry

El ferry

Y desde esta parte del mercado llegamos al mirador sobre el río Rin. Nos asomamos y en su orilla vemos una barcaza unida a un cable que todavía hoy se utiliza como ferry para cruzar al otro lado No nos animamos a bajar para probarlo pero habrá que hacerlo otro día con más calorcito. En un momento parece que hubiésemos retrocedido unos cuantos siglos en el tiempo.

El Rin

El Rin

Decoraciones

Decoraciones

Y con eso nos despedimos del mercado navideño y nos vamos  a dar un paseo por las calles más céntricas de la ciudad. Las decoraciones de algunas de las tiendas nos llaman la atención por lo “discretas” y pequeñas que son.

La plaza del mercado se extiende a los pies del ayuntamiento, otro imponente edificio rojo como el fuego cuyo reloj llama la atención si se consigue desviar la mirada de sus tejados multicolores. Un encanto.

Plaza del mercado

Plaza del mercado

La próxima vez que visite Basilea entraré a ver el ayuntamiento por dentro porque tiene unos frescos que quitan el hipo.🙂

una fuente en Basilea

una fuente en Basilea

Y todo son detalles. ¿Qué os parece esta pequeña fuente que había en una esquina? Podíamos estar en alguna de las calles de las ciudades de Harry Potter.

En fin, un día genial, divertido, entretenido y educativo. Pronto más. Un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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