Por la carretera

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Los Alpes

Los Alpes

Como todavía no tengo mi coche aquí, hay días que debo llevar a mi marido al trabajo (y luego pasar a recogerlo) para disponer del suyo y poder hacer las cosas que requieran distancias o bultos, como la compra. Así me veo con frecuencia recorriendo unos cuantos kilómetros en esta zona de Suiza, lo que me permite encontrarme con algunas curiosidades que quería compartir con vosotros.

Una de las cosas que más me choca, probablemente por la falta de costumbre, es ver las cumbres nevadas tan cerca cuando en el pueblo estamos a 30 ó 34 grados. Parece imposible que la nieve no se derrita pero ahí está. Así la gente va a esquiar incluso en agosto y, según me han contado, los niños tienen una especie de parques acuáticos pero con nieve, donde se tiran por las pistas con flotadores gigantes como si de toboganes se tratara. Tendremos que ir a verlo un día de estos.

Cárcel suiza

Cárcel suiza

De camino a la empresa de mi marido veo este edificio en la distancia. Llama la atención porque tiene un estilo muy diferente al de los pueblecitos que lo rodean y al que se extiende a sus pies. Se trata de una cárcel para hombres. Aunque más parece un palacete o un monasterio sobre una colina y el entorno, tan bucólico, no te hace pensar que allí puedan estar encerrados los criminales. Ahora que, puestos a mirar por la ventana y sufrir, supongo que sufrirán más estos viendo el verde y los campos abiertos, que unos que solo vean muros y hormigón a su alrededor. No sé, digo yo.

Me contaron que en Suiza solo hay una cárcel para mujeres, que no necesitan más porque con una sola les basta. Sé que en España las hay mixtas, para hombres y mujeres aunque no revueltos, pero aquí parece que tienen edificio propio y que tampoco está muy lejos de esta zona. No es precisamente algo que resulte demasiado alentador ni atractivo pero tampoco el país es muy grande, así que supongo  que en algún sitio tenían que estar.

¿Qué será?

¿Qué será?

IMG_5267Y también de camino a la empresa, aunque en el lado contrario de la carretera, se oculta este extraño edificio embutido en la roca. Todavía no sé si es una casa privada o un refugio de montaña o una gigantesca bodega, pero sea lo que sea está literalmente metido en la roca. Es como si hubiese una gran gruta que alguien haya cerrado con una construcción en madera.  Sin embargo, tiene chimeneas y ventanas con cristales… Y no es que sea precisamente pequeña… No muy lejos hay otras casas tradicionales sobre la falda de la montaña, pero son de planta normal y con un alzado corriente. Otro misterio a resolver🙂 ¿Qué os parece a vosotros que puede ser? Mandadme vuestras ideas en los comentarios.

Huevos... de gallina, naturalmente.

Huevos… de gallina, naturalmente.

Y ya fuera de la carretera, por contaros otras tonterías de lo que me voy encontrando estas primeras semanas en Suiza, mirad qué decoración tan auténtica tienen en un supermercado del pueblo para decir que esa es la zona de los huevos…😀

Ajos

Ajos

¿Y qué me decís de la presentación de los ajos en las tiendas? Ya visteis que se venden las ristras de toda la vida, esas de la época de los mercados de nuestras madres y abuelas, pero estas mini-ristras yo no las había visto y son una monada ¿Habrá empleados dedicados solo a trenzar los tallos de los ajos durante todo el día para que queden así de monos en los expositores? Claro que entonces es muy fácil colgarlos de cualquier lado, por ejemplo, como protección contra los vampiros…

Aparcamientos para mujeres

Aparcamientos para mujeres

Y esto que os pongo aquí es la prueba de que en Suiza hay aparcamientos reservados para las mujeres (“frauen” significa “mujeres”). Para los discapacitados hay más bien pocos y no son fáciles de encontrar pero todo supermercado que se precie los tiene para mujeres. Según he leído, son habituales en Alemania y su objetivo es triple: facilitar la carga y descarga de la compra, evitar asaltos a mujeres (porque están más vigilados y son más visibles) y facilitar las maniobras de aparcamiento (!?!?!?!)

🙂 Y con esto os dejo por hoy. Hasta pronto. Un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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  1. Yo diría que la casita de madera en la roca excavada podría haber sido la entrada a alguna mina/cantera?.

    Los paisajes son idílicos, y para adaptarte tras Moscú, niña, que mérito!!!

    Besitos.

    Pilarin

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