Nuestro recibimiento en Worb

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Worb es el nombre del pueblecito donde vivimos. Está a escasos 12 kilómetros de Berna, la capital del país, y tiene unos 12000 habitantes. Como ya sabéis por los escritos anteriores, hace un par de semanas que llegamos pero nuestras cosas no lo hicieron hasta el jueves. Así que mi familia y yo llevamos tres días abriendo cajas, sacando cosas, colocando objetos en sus posibles lugares definitivos, moviendo muebles, y lo habitual en estos casos de mudanza. Sí que los empleados de la empresa que nos trajeron las cosas montaron lo más difícil y abrieron las cajas para que supiéramos que había exactamente dentro de cada una de ellas, pero el grueso del trabajo lo estamos teniendo que hacer entres mis hijas y yo. Mi marido, como está ya con horario laboral normal, solo ha podido echar una mano el fin de semana.

Y hablando de fin de semana… ayer estábamos invitados a la “fiesta de la calle”, la de nuestra calle nueva. Como os comenté en alguna entrada anterior, la idea era una especie de barbacoa a la que todos los vecinos de la calle estaban invitados y debían aportar la carne que se fueran a comer y los utensilios. Los entrantes, el pan, las bebidas y los postres los ponían los organizadores.

Casi se nos olvida la dichosa fiesta. La recordamos una hora después de que hubiese comenzado. Pero somos los nuevos y, como además se celebraba casi delante de la puerta de nuestra casa, no era cuestión de no aparecer y dar la callada por respuesta, así que nos arreglamos a todo correr y allí que aparecimos. Y nos alegramos mucho de haber ido. Nos llevamos una sorpresa muy agradable.

Ya todo el mundo sabía que había vecinos nuevos en nuestra casa. Y todos se nos acercaban para presentarse y charlar un poco con nosotros. A pesar de no hablar todavía alemán con ninguna fluidez, nos sentimos muy bienvenidos. Había bastante gente que hablaba inglés o francés e incluso conocimos un par que chapurreaban español y uno que hablaba ruso (!). Tuvimos una velada muy agradable y las niñas acabaron yéndose a jugar y volviendo a casa bien pasada la madrugada. No se puede pedir mejor recibimiento. Worb promete.

Hasta pronto. Un abrazo, J.

Reparto de la cerveza local en Worb. Sí que mantienen las tradiciones...

Reparto de la cerveza local en Worb. Sí que mantienen las tradiciones…

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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