Hollywood

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El Paseo de la Fama

El Paseo de la Fama

IMG_3283Aquí estamos, en la mítica meca del cine. Recorremos sus calles estrella a estrella. Apenas reconocemos un treinta por ciento de los nombres que hay en las más de 2000 estrellas. Nos sorprende encontrar dos de Bette Davis a poca distancia una de la otra hasta que una señora nos explica que se conceden las estrellas por logros artísticos en distintos campos y que esa actriz de cine en particular también lo fue de la pequeña pantalla. Comentó, también, que hay uno que tiene las cinco estrellas (por lo que dedujimos, oh, gran inteligencia la nuestra, que hay cinco campos en los que se conceden estos reconocimientos.)

(A modo de cotilleo os contaré que está claro que las estrellas no se conceden por simpatía. Cuando trabajé en el Festival de Cine de San Sebastián, Bette Davis fue invitada para recibir el premio especial poco antes de morir. Estaba muy mayor pero fue una auténtica pesadilla para los empleados. Muchas de las pobres azafatas acabaron llorando por su forma de tratarlas. La señora tenía bastante mala leche. Que descanse en paz.)

¡Buaj, qué asco!

¡Buaj, qué asco!

En centro de Hollywood

En centro de Hollywood

Pero volvamos a Hollywood. Las calles están plagadas de edificios emblemáticos o curiosos, con fachadas para todos los gustos, desde las tradicionales con escaleras de incendios, hasta la que veis en la fotografía de la derecha que, como imaginaréis,no me hizo demasiada ilusión. Aquí sí que empezamos a sentir que estamos realmente en California. (Será también porque hace mucho más calor que en los tres días anteriores y ya no está nublado.)

Por el camino, además de turistas de todos los países del mundo, encontramos también personajes de todas las clases y colores, algunos caracterizados como famosos y otros como fragmentos de películas conocidas. Resulta bastante divertido porque las caracterizaciones son en general muy buenas y es como si los del celuloide hubiesen salido de las pantallas para andar por las calles.

¿Superman?

¿Superman?

Hay uno que me choca por demás por el gran parecido físico con el actor que lo interpretaba. Claro que no puede ser pero… juzgadlo vosotros mismos.

Johnny Depp :-)

Johnny Depp🙂

El teatro Chino, una de las atracciones de esta ciudad, está cerrado por obras. Pero podemos acceder a la zona donde los artistas firman y estampan sus pies y manos en el cemento del suelo. Curiosamente, solo es un trozo de calle. Yo esperaba que fuera muchísimo mayor. Se limita a la zona delante del teatro, nada más. Vemos las huellas de famosos muy famosos, como Marilyn Monroe, por ejemplo. Me pregunto cómo eligen quién firma y quién no y si se van eliminando para hacer sitio para otros. Porque no hay tantas firmas (pies y manos) como estrellas, eso está claro.

Los guardianes del teatro

Los guardianes del teatro

La entrada al teatro está flanqueada por unas grandes estatuas de perros-leones de la dinastía Ming, de entre 1400 y 1600. Son imponentes.

La mayor tienda de caramelos

La mayor tienda de caramelos

En el mismo edificio del teatro hay una especie de centro comercial con salas de cine, tiendas, restaurantes… Subimos a la primera planta y allí encontramos la que se anunciaba como la mayor tienda de caramelos del mundo. Obviamente, la tenemos que visitar… Mis hijas disfrutaron un montón. La verdad es que la variedad de caramelos es increíble. Los hay para todos los gustos: desde los dulces de Willie Wonka, hasta bombones rusos e incluso chocolate a la carta que se puede preparar cada uno. Encontramos caramelos de todos los sabores imaginables como los de sabores asquerosos y sorprendentes de Harry Potter.

Y no creáis que las curiosidades se limitaban a los caramelos…

Dispensadores

Dispensadores

También hay dispensadores curiosos, como estos en forma de tazas de baño. Y los hay de M&Ms a granel de docenas de sabores diferentes.

¿Comida o...?

¿Comida o…?

Subimos al piso superior para ir al cuarto de baño (quizá inspirados por los dispensadores) y allí nos encontramos con un restaurante de comida rápida de Mongolia. Lo curioso, además de la nacionalidad, es que alguien ha colocado el cartel de una manera un tanto desafortunada justo encima de la entrada a los aseos por lo que parece que la comida de Mongolia se vende en el retrete.

De allí salimos para dirigirnos a la zona de Rodeo Drive y ver las tiendas donde compran los mega-ricos.

Comida hawaiana

Comida hawaiana

Por el camino paramos para comer en un restaurante hawaiano y aprovecho para entrar en una farmacia. Me llama muchísimo la atención que en la entrada ponga “apteka” o farmacia en ruso. ¡Me persiguen! Se lo pregunto al farmacéutico que me contesta que toda la zona está tomada por los rusos y que, aunque él no tiene nada en contra de nadie, le vuelven loco y son muy maleducados. Hmmmmmm, me suena familiar.

También entramos en una clínica de marihuana… sí, aquí las hay. Pregunto cómo funcionan. Me piden que les cuente cuál es mi problema médico. Cuando les digo que entre otras cosas tengo seis hernias discales, me dicen que basta con que suba a hablar con el médico especialista, que me expedirá un certificado que me permitirá comprar el producto en las clínicas especializadas siempre que sea estadounidense. Obviamente, no compro nada, pero me resulta curioso encontrarme con estas instalaciones.

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Beverly Hills

Rodeo Drive

Rodeo Drive

No paramos en Rodeo Drive ni en Beverly Hills en general. Solo teníamos curiosidad por verlo y nos basta con hacerlo desde el coche. Tampoco tenía pensado comprar nada allí. Pero sí que se ve gente, casi todo mujeres, entrando y saliendo de las tiendas de marca.

La zona es maravillosa, eso es verdad, con las colinas al fondo. Con el buen tiempo que hace casi siempre, me sorprende la cantidad de verde que hay en todas partes. Hay árboles y plantas por doquier. No da la sensación de desértico ni de tan seco como el sur de España, por ejemplo.

Volvemos al centro de Hollywood y decidimos ir al cine para ver una película en esta ciudad emblemática. Elegimos el cine El Capitán, de Disney, donde hay un pase especial de película y espectáculo.

En el cine

En el cine

Compramos palomitas y entramos a la sala. Es una sala clásica y acogedora y por fin vemos una película en el centro de Hollywood. Es no se hace todos los días 😊

Pronto os cuento más cosas. Un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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