Una mudanza internacional

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Nuestro equipaje

Nuestro equipaje

Algunos de mis lectores no habrán tenido la desdicha (o la fortuna) de tener que pasar por una mudanza internacional. En nuestro caso se trata de la octava, creo. Y tiene algunas peculiaridades. Como a Rusia nos ha traído la empresa, también nos ofrecen el servicio de embalaje y transporte de nuestras cosas. Eso significa que hoy vendrán unos señores a embalar y preparar nuestros muebles y objetos personales para su envío al nuevo destino. Yo no tengo que hacer el esfuerzo de meter las cosas en cajas, protegerlas, embalarlas, marcarlas… Lo que sí haré por mi propia organización futura es ir con un rotulador grande de sala en sala marcando qué hay en cada caja. Es la única manera de no volverme loca cuando llegue a Suiza y deba decidir qué cajas van dónde.

Lo único que nosotros tenemos que hacer de verdad para preparar la mudanza es separar aquello que nos queremos llevar con nosotros, teniendo en cuenta que lo demás puede tardar más de un mes en el camino; es decir, ropa, objetos personales, papeles importantes… todo eso deberá viajar con nosotros en el avión. Y, si fuéramos directos a nuestro nuevo país, la empresa nos ofrecería un hotel donde alojarnos o, como en otras ocasiones, alquilaría muebles para que pudiéramos quedarnos en nuestra casa hasta que llegaran los nuestros. Pero en esta ocasión no vamos directos a nuestro nuevo destino, sino que vamos a pasar unas vacaciones de tres semanas lejos, por lo que esperamos que el camión de la mudanza llegue a la par que nosotros o poco después. Por eso las maletas esta vez no van tan absolutamente llenas…

Preparados

Preparados

Dentro de media hora llegarán un montón de hombres cargados de cajas, cinta adhesiva y papel de burbujas para vaciarnos los armarios, descolgar los cuadros y desmontar lo desmontable. Ya he desconectado el congelador y la nevera y he puesto a buen recaudo aquello que me interesa proteger sobremanera. La empresa nos ha dicho que esperan pasar los próximos ¡6 días! embalando nuestras cosas. A todos nos parece una auténtica exageración, teniendo en cuenta que en las ocasiones anteriores les ha bastado con solo 3 pero no podemos discutirlo. Estamos en Rusia y aquí las cosas tal vez se hagan de modo diferente. También me han avisado las malas lenguas que debo estar presente en las salas donde se estén embalando los objetos porque son muchos los extranjeros que al llegar a su destino se encuentran con cajas vacías o con objetos desaparecidos. ¡Qué dicha!

Nuestras cosas

Nuestras cosas

Obviamente, lo último que embalarán y retirarán son las camas y lo necesario para permanecer aquí hasta el último día. Mientras tanto, ya hemos entregado fotografías de todos los cuadros que teníamos porque el Ministerio de Cultura debe autorizar su salida del país (aunque sean nuestros.) También hemos presentado los papeles que justifican que el samovar que tenemos puede salir de Rusia y que nos lo podemos llevar. Esperemos que todo funcione a la perfección y no nos encontremos con ninguna sorpresa. Tenemos el transportín y los papeles del perro preparados. Aún me falta rellenar y firmar la hoja donde declaramos qué botellas de alcohol nos llevamos y repasar que no se nos haya escapado ninguno de los objetos que está prohibido llevar.

… 9.37… los de la mudanza llegan tarde. Empezamos bien.

… 10.10… todavía siguen sin aparecer…

… 10.40… acaban de aparecer. Empieza la movida.

Empiezan las cajas

Empiezan las cajas

Solo tenemos dos hombres empaquetando. Eso es muy poco habitual. En las demás mudanzas siempre hemos tenido un equipo de cuatro o cinco empleados que trabajaba en varias salas a la vez. Así no me extraña que tengan previsto no terminar hasta el sábado… Bueno, me lo tomaré con calma.

Uno de la mudanza

Uno de la mudanza

Se supone que nos vamos a comer de 1 a 2 y que terminan a las 5 ó 6. Van a ser unos días laaaaargos, me temo. En fin, ya os contaré si hay alguna novedad. Así son las mudanzas internacionales.

Un abrazo y hasta la próxima, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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