Últimos días en Moscú

Estándar

IMG_2749Nuestra estancia en Rusia va tocando a su fin y por eso intentamos aprovechar para hacer aquello que no queremos dejar pasar, como  comidas y cenas de última hora con los amigos, un ballet en el teatro del Kremlin o una visita al Museo de Moscú para ver su colección de moda. Y así se están pasando las horas tan rápidamente que apenas nos damos cuenta consciente de que ya pronto estaremos en California y no viendo el sempiterno tráfico moscovita.🙂

Pero os cuento lo último que he visto con calma. Para empezar, el museo con su exposición de ropa (femenina casi toda) de los siglos XIX y XX. No soy una persona a la que le atraiga mucho la moda, por lo que no creo que se me hubiese ocurrido nunca ir a ver una colección como esta, pero una amiga lo propuso y, ya me conocéis, me apunto a todo lo que sea diferente y nuevo.🙂 Así que allá que me fui con unas amigas y con mis dos hijas.

s. XIX

s. XIX

¡Menudo trabajo!

¡Menudo trabajo!

La exposición está organizada en dos salas gigantescas. En la primera están expuestas las prendas más antiguas. Solo de verlas e imaginar tener que vestirlas en días como el de ayer en el que estuvimos a unos 32 grados… no me extraña que se desmayaran las damas. Yo casi lo hago solo de pensarlo.

Algunas de las vestimentas son muy elaboradas, como las dos de la foto de la derecha, con bordados, pedrería y demás. Y hay que tener en cuenta que la mayoría de la ropa representa la moda en Rusia, por lo que tampoco faltan las pieles y los abrigos.

¿Cómodos?

¿Cómodos?

Cinturitas

Cinturitas

No solo vemos vestidos, también hay vitrinas con otros objetos como bolsos, sombrillas, zapatos…

A todas nos sorprende mucho el tamaño diminuto de las cinturas en los vestidos. Sí, ya sabemos que usaban corsés, pero debían ser todas diminutas. Aún los de mayor tamaño exhiben cinturas muy estrechas.

Vitrina tras vitrina vamos viendo la evolución de los vestidos y de la moda. Las prendas están muy bien conservadas y cada una se presenta acompañada de una tarjeta que la describe brevemente. Para quien esté interesado en el tema, es una exhibición muy educativa.

1870

1870

En algunas de las vitrinas vemos además una representación de cómo se vivía en la época de la ropa en cuestión, lo que aporta un contexto agradable e interesante.

Florido

Florido

Y hay trajes de todas las clases sociales…

Primaveral

Primaveral

…para todos los climas…

De diario

De diario

… de fiesta o de trabajo…

eso todo en la primera planta, donde la ropa expuesta corresponde al siglo XIX.

Principios de siglo

Principios de siglo

En la segunda planta está representada la historia de la moda del siglo pasado. Vemos vestidos y conjuntos de casi todas las décadas acompañados de objetos varios como automóviles o accesorios y calzado.

Detalle de una maniquí

Detalle de una maniquí

Y me llama mucho la atención observar que incluso las maniquíes tienen una expresión facial de lo más rusa. Recordaréis que aquí no está bien visto sonreír o expresar los sentimientos públicamente. Ninguna de las muñecas sonríe. Todas están tan serias como la que veis en esta fotografía. Parece que estuvieran enfadadas.

¿Moda rusa?

¿Moda rusa?

Algunos conjuntos nos resultan un tanto sorprendentes por su diseño y no sé si realmente las rusas se los pondrían tal y como aparecen expuestos…

Otros reflejan claramente la historia del país o del mundo en general.

De un vídeo musical

De un vídeo musical

También en esta planta encontramos vestimentas para todo tipo de ocasión o evento, ropa de diario, ropa de trabajo, ropa de fiesta e incluso algunos trajes de artistas famosos utilizados en musicales, conciertos y otros eventos. El de la fotografía de la izquierda le encantó a mi hija pequeña, sobre todo las botas y los leones… Según pone en su ficha, se trata de un modelito utilizado por una cantante rusa en 1994 para el rodaje de un vídeo de música pop y fue un donativo de la artista al museo.

Sin grandes diferencias

Sin grandes diferencias

Yo esperaba encontrar en esta sección ropa que me hiciera sentir o distinguir la época comunista claramente y con fuerza. Algo que distinguiera las prendas de esos años de las que podríamos encontrar en el resto del mundo. Pero no fue así. No encontré diferencia entre las prendas expuestas y lo que habría esperado encontrar correspondiente a los mismos años en cualquier otro país europeo o en Estados Unidos. Y eso que se supone que las fronteras estaban cerradas… Pero ya veo que la moda se extiende por el planeta pase lo que pase.

Tocado

Tocado

Auténticos

Auténticos

Mirad qué gorritos o caperuzas vestían las rusas a principios del siglo pasado… a juego con los zapatos tipo Dorothy en el Mago de Oz.

Obviamente, había muchos más modelitos que no os enseño. Solo os he puesto algunas de las fotografías para que os hagáis una idea. Creo que la exposición estará abierta hasta octubre, por si os interesa.

Un pasaje subterráneo cualquiera

Un pasaje subterráneo cualquiera

Después de la visita al museo nos fuimos en metro al Kremlin. El pasaje subterráneo para acceder a los trenes cruza por debajo de la gigantesca avenida frente al museo y nos deparó la sorpresa de ocultar un conjunto de pequeñas galerías de arte… Todo el paso está formado por puertas correderas de madera que forman pequeños cubículos cubiertos de pinturas para todos los gustos. No se me habría ocurrido nunca ir a buscar galerías en un lugar como este… pero esto es Moscú, la ciudad de las sorpresas.

Romeo y Julieta

Romeo y Julieta

Fuimos al Kremlin a ver el ballet de Romeo y Julieta. El teatro es mucho mayor que el Bolshoi pero la calidad (y el precio) no tiene color. De todos los bailarines que hubo en el escenario, y fueron varias docenas, el que más me gustó con diferencia fue el que hacía de amigo de Romeo. Tanto Julieta como el personaje de su hermano llegaron incluso a perder pie durante sus actuaciones. Ni los decorados, ni la coordinación, ni la coreografía ni el baile como tal se acercan si quiera a lo que hemos visto en los demás teatros de Moscú. Pero estuvo bien visitar el Kremlin por última vez en este viaje nuestro.

Hasta pronto y un abrazo, J.
Expatriados en Berna

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

Deja tu respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s