Kuskovo, primera parte

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Hacienda Kuskovo

Hacienda Kuskovo

Kuskovo pertenecía a la familia Sheremetevo, hoy más conocida por ser el nombre del segundo aeropuerto en importancia en Moscú🙂

Se trata de una hacienda de cuarenta hectáreas del siglo XVIII que se ha conservado bastante bien y contiene muchos de los muebles y la decoración originales. El Conde Sheremetev la mandó construir como palacete de ocio y de las artes para fiestas y celebraciones. Como veréis, poco tiene que envidiar a las residencias del mismo Zar.

La entrada

La entrada

La entrada a la finca se hace por un camino flanqueado por árboles al final del cual se perciben las siluetas de la iglesia, las cocinas y el edificio principal. Sus jardines son los favoritos de muchos recién casados para hacerse las fotos de la boda.

Los caminos tienen un ancho especial para dejar pasar los carruajes y las rampas de acceso al palacete cumplían la misma función, a fin de evitar que damas y caballeros se vieran obligados a ascender la escalinata de madera blanca. El carruaje los dejaba en la puerta.

El palacio, la iglesia y la cocina

El palacio, la iglesia y la cocina

Los colores jugaban un importante papel en la decoración rusa de la época. Por eso las ciudades y los pueblos resultan tan alegres, aún cubiertos por la nieve. En este caso el palacete era de un tono salmón o rosa y la iglesia y la Gruta (que os enseñaré en otra entrada) juega con los verdes y azules.

Entrada principal

Entrada principal

Pero entremos en el palacio para ver cómo vivían los millonarios rusos de hace un par de siglos… ¿Estáis preparados? Allá vamos…

Lo primero que vemos nada más cruzar el umbral son dos cajas gigantescas con unas zapatillas especiales para proteger los suelos del palacio. Nos las debemos colocar sobre nuestro calzado. ¡Menudas pintas! Pero están bien pensadas. Por lo menos no son las típicas bositas de plástico azules que se te caen cada dos pasos. Y no están nada mal para sacar brillo a la madera mientras se camina.

¿Algo así para encerar?

¿Algo así para encerar?

Me las coloco y miro a mi alrededor: mármol, jarrones de alabastro, figuras y relieves…

La antesala

La antesala

Paso a la primera sala, la llamada Antesala y me encuentro con un montón de tapices de gran tamaño y uno más pequeño: el retrato de la Emperatriz Catalina la Grande, (sobre el jarrón) hecho a petición del Conde. El lujo está en todos los rincones. Las paredes están cubiertas de telas pintadas y los objetos son importaciones de todo el mundo.

Las cortinas y el sofá

Las cortinas y el sofá

Los grandes ventanales están cubiertos de unas cortinas recogidas muy a tono con la sala. Los sofás son muy grandes y están tapizados a juego de las paredes.

Mirad las puertas y la chimenea. Discretos, ¿verdad? El más puro y auténtico estilo ruso. Ahora entiendo por qué a los nativos les gusta tanto la ostentación; tiene que ser una especie de venganza de clase generacional contra sus antiguos opresores😀

Me gusta

Me gusta

Me encanta este tapiz y los pajarracos de la mesita…

La sala de los tapices

La sala de los tapices

La siguiente habitación es la Sala de los Tapices (…)

En esta sala, oh sorpresa, sí, también hay tapices, unos cuantos tapices. Bueno, tal vez sean un poco más grandes que los de la sala anterior. No sé por qué esta es la sala de los tapices cuando en la otra hay tantos y casi del mismo tamaño. Misterios de la historia, supongo🙂. De hecho, algunos de los tapices muestran escenas y paisajes de la propia hacienda: de los jardines, de uno de los estanques… Son de los siglos XVII y XVIII y seguro que algunos de los del último siglo fueron hechos por encargo del Conde.

Los Sheremetevo

Los Sheremetevo

Si tenéis curiosidad por saber qué pinta tiene alguien así de rico, aquí podéis ver el busto del Conde Shremetevo y de su mujer , la Condesa Sheremeteva, escoltando la chimenea de esta sala. Lo del apellido no va de broma. Aquí los apellidos se adaptan al género de la persona que lo lleva, así los hombres llevan apellido masculino y las mujeres apellido femenino. (Si pincháis en las fotos se abrirán más grandes y podréis ver bien los detalles y hasta las caras de los personajes en cuestión.)

Uno de los suelos

Uno de los suelos

Me encantan los suelos. Son una gozada y prácticamente lo único que transmite sensación de antigüedad en todo el palacio. Todos son de madera pero con diseños específicos para cada sala. Son diferentes casi en cada una de las habitaciones. ¿Será por estos suelos lo de esas zapatillas para cubrir nuestro calzado al entrar al Palacio?

Y ahora pasamos a la Sala Malva, así llamada por el tono de los brocados de sus paredes aunque a mí me parece más una especie de fucsia. Sí, también muy discreta.

La Sala Malva

La Sala Malva

Calefacción

Calefacción

Los muebles son una gozada, recién salidos de una película de época. Si de pronto apareciera Michelle Pfeiffer en “Las Amistades Peligrosas” encajaría perfectamente con el ambiente  Y los cuadros son retratos auténticos de los emperadores.

El objeto cubierto por azulejos blancos con motivo decorativo azul es la calefacción. La hay en casi todas las habitaciones aunque el palacio originalmente se diseñó como sede de verano. En aquellas salas donde no hay calefacción, hay chimenea. No, no creo que pasaran frío los Señores Condes y sus invitados en ninguna de las habitaciones de este palacio. Ya me imagino a los sirvientes yendo y viniendo para mantener estas pequeñas calefacciones en funcionamiento todo el tiempo.

El "organchik"

El “organchik”

Esta caja del tamaño de un par de hombres fornidos es un “organchik,” un ejemplo único de esta especie de instrumento mecánico de la época. Interpreta melodías del siglo XVIII, incluyendo varias oberturas de óperas que se escuchaban en Kuskovo por aquel entonces. La caja se fabricó aquí, en Rusia en ese mismo siglo, obviamente a juego con la decoración de esta sala en particular. Me imagino a la alta sociedad una tarde cualquiera de verano, sentados en esas discretas sillas y sillones charlando con la musiquita de la máquina de fondo. Una pena no poder escucharlo para ver cómo suena en realidad. ¿Será su sonido como el de los organillos de los barquilleros de Madrid? Gran misterio.

Detalle de silla

Detalle de silla

Y esta silla os la tenía que enseñar. ¿Se puede ser más cursi? Había media docena de ellas en la sala, repartidas por todo el espacio y, como veis, su estampado va a juego con las telas que cubren las paredes y los sofás.

Está claro que la mayoría de los objetos que vemos en esta hacienda/museo se mandaron construir expresamente. No son antigüedades que el Conde encontrara en diferentes lugares y atesorara aquí. De ahí que todos sigan un diseño tan preciso y especial. Lo bueno es que hayan sobrevivido tantos como para hacernos una idea tan clara de cómo vivían los riquísimos de aquella época.

El Dormitorio

El Dormitorio

La siguiente sala es el Dormitorio Estatal. Se trata de una recargada sala que nunca se usó para ese fin, sino que seguía una costumbre de la época por la que se preparaban salas así donde se incluía una cama a modo de decoración.  El lecho y su dosel no eran  más que otra pieza de los ornamentos elegidos para ambientarla.

Techo del dormitorio

Techo del dormitorio

En esta sala llama también la atención las flores de las paredes y los tapizados que le dan un tono alegre y desenfadado.

Detalle del techo. La pintura que lo decora se titula nada menos que “La inocencia persigue a la Sabiduría o al Amor” y ocupa toda su extensión. Prácticamente todas las salas tenían frescos en los techos. Es como si no se debiera dejar el más mínimo rincón sin pintar o decorar, como si el espacio en blanco estuviera mal visto.

La cama

La cama

Bueno, y ahora sí, ahora os enseño el tálamo que da nombre a esta sala. Sencillo, ¿verdad? Como ya os he dicho, no se usaba como lecho ni para dormir, sino para impresionar a los invitados por el buen gusto de su anfitrión en cuestiones decorativas. (….?!?!?!?!….)

Retrato y sofá

Retrato y sofá

Y otro retrato más de la emperatriz. ¿Sería para hacerle la pelota? De verdad que me habría encantado conocer en persona al Conde Sheremetev. Creo que le habría planteado unas cuantas preguntas sobre la estética de su palacete de verano…

Observad la forma del asiento del sofá. No es ni curvo ni recto del todo, sino que hace una especie de escalón. Al que le tocara sentarse allí sería como al que le toca la pata de la mesa en una cena. ¡Qué incómodo!

El Estudio

El Estudio

Pasemos ahora al estudio. Esta sala no solo es diferente en estilo de las demás sino que también da paso a un conjunto de salas menos formales. Las paredes no están cubiertas de telas estampadas sino de madera y una colección de cuadros muy parecidos entre ellos con imágenes de objetos y no de personas ni paisajes.

Cómoda silla del estudio

Cómoda silla del estudio

Mirad las sillas. Son de un carpintero ruso y las únicas que han sobrevivido hasta nuestros días. Supongo que serían para caballeros, claro, porque no me imagino a las damas despatarradas con las faldas estiradas sobre las piernas. No hay forma de cruzarlas si no es sentándose de costado. No parecen especialmente cómodas sino más bien todo lo contrario.

Cajonera

Cajonera

Y esta pequeña cajonera está fabricada con madera negra y oro y plata. Un trabajo de chinos. Es una pequeña joya, toda una obra de arte en sí misma.

Pero la mayor joya de esta sala es la mesa con el mosaico que cubre su tabla superior. El mosaico, fabricado con diferentes tipos de maderas, representa con todo detalle la hacienda en el año 1780.

Mesa con mosaico

Mesa con mosaico

Vestidor

Vestidor

El Vestidor Privado es la siguiente habitación. Se utilizaba como zona de aseo y por ello no resulta tan suntuosa como las demás. En ella encontramos todo lo necesario para acicalarse y prepararse para las innumerables recepciones y actos sociales de la vida palaciega.

Sala del Diván

Sala del Diván

Pasemos ahora a Sala del Diván. No, no es un pasillo bien aprovechado, era una auténtica sala para descansar y se la conocía por ese nombre. Aquí se permitía a los invitados descansar entre fatigosa actividad y fatigosa actividad. La sala tiene puertas a ambos lados, por lo que supongo que se usaba solo para sentarse un rato a relajarse y tomar aliento, no para echarse una siesta dada su falta de discreción e intimidad.

Las siestas las echarían en el Dormitorio de Día, una sala decorada en relajantes tonos azules para facilitar el descanso de los invitados.

Situado muy cerca de la Sala del Diván, este dormitorio de forma cuadrada sí consta de una cama completa con chimenea, espejos y armarios, todo lo necesario para pasar una temporada alojados con todas las comodidades.

Dormitorio... con cama

Dormitorio… con cama

Jardines de Kuskovo

Jardines de Kuskovo

Desde una de sus ventanas saqué una foto de los jardines. Aquí la primavera justo acaba de llegar y por eso no se ven demasiado floridos, pero os podéis hacer una idea de su estilo y diseño.

Pared

Pared

Y esta foto la hice para que pudierais ver lo que queda del diseño original de las paredes del palacio. Hoy las vemos cubiertas con telas como las que hubo en su época pero esto es lo que se ocultaba bajo ellas.

Sala de los Cuadros

Sala de los Cuadros

La Sala de los Cuadros, una costumbre que se extendió desde principios del siglo XVIII a todos los palacios y casas palaciegas de Rusia. Quien no la tuviera no podría considera que estaba al día o al nivel. Se suponía que las clases sociales más pudientes eran los mecenas de los artistas y debían dedicar una sala totalmente a la pintura para demostrar su patronazgo y su conocimiento.

Era costumbre, también, colgar los cuadros simétricamente por tamaño y siguiendo el código cromático de las pinturas, por lo que en su conjunto siempre parecían formar una imagen mayor, aunque en realidad no tuvieran nada que ver un cuadro con el otro. Todas las paredes de la sala están cubiertas de cuadros así dispuestos, dejando poco espacio libre, como si ver las telas que cubrían las paredes fuera algo inaceptable. En esta sala hay cuadros de los siglos XVI a XVIII.

Sala de Baile

Sala de Baile

Suelo

Suelo

La Sala de Baile es una habitación impresionante y luminosa, toda ella decorada en blanco y oro. Mirad el suelo formado por círculos que invitan al movimiento. Y también aquí el techo es una inmensa pintura.

Toda la sala está decorada con motivos alegres y festivos: guirnaldas de flores doradas, arañas colgando de los techos pintados con alegres frescos de colores, espejos enmarcados con doradas filigranas y gigantescos jarrones colocados junto a cada ventana y puerta y que que seguro que llenaban para las grandes ocasiones… Es una sala realmente impresionante.

El billar

El billar

La Sala de Billar. Este inmenso billar se construyó en 1770 en Inglaterra. En el siglo XVIII los billares se volvieron tremendamente populares en Rusia y todo palacio que se preciara debía tener una sala dedicada a ese juego. Observaréis que las paredes se tapizaron con telas que encajaban perfectamente con la cubierta del tablero.

El Comedor

El Comedor

Entramos ahora a la Sala de los Banquetes. Obviamente, no podía faltar. Si habéis seguido mis andanzas por Rusia recordaréis algunos comentarios y fotos sobre otros banquetes reales que me llamaron poderosamente la atención por ser una especie de icono de  la tradicional ostentación rusa.

Observad esa mesa y sus decoraciones. No falta el más mínimo detalle. Y las torres de frutas están preparadas con tanto estilo y esmero que parecen auténticas esculturas. ¿Cuánto tiempo dedicarían a prepararlas?

Pequeña tarta

Pequeña tarta

¿Y qué me decís de esta tarta? Está claro que los cocineros del conde disponían de todo el tiempo del mundo para preparar sus viandas. Y de todos los ingredientes que quisieran, claro. Debéis recordar que la sociedad rusa sobrevivía a base de esclavos, de siervos, y que estos nacían así, trabajaban de por vida y no podían hacer nada para cambiar su suerte.

Detalles

Detalles

Y aquí os enseño un detalle de la mesa. Además de los utensilios para comer hay pequeñas figuritas por toda su superficie a modo de decoración.

Y con esto termina nuestra visita al Palacio de Kuskovo. Hay más habitaciones pero  estaban cerradas al público. Y también hay más edificios y muy interesantes. Pero os los tendré que describir otro día porque este relato de hoy ya es bastante largo como está.

Hasta pronto y un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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