Fuenterrabía

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Fuenterrabía/Hondarribia

Ayer hicimos turismo. Nos fuimos a visitar Fuenterrabía o, como se llama en euskera (vasco) Hondarribia, un pueblecito situado en la frontera misma con Francia. Es una aldea de pescadores que nos trae muchos recuerdos por todos los días que la visitábamos cuando vivíamos por estas tierras. Entre otros lugares, vivimos en el pueblo de la zona francesa, al otro lado de la ría llamado Hendaya.

Casas de pescadores

Casas de pescadores

Fuenterrabía es famoso por aquí debido a su gran playa, a su Parador Nacional y a su zona de pescadores. En esta última están esas casas de balcones de colores que veis en las fotos. La cofradía de pescadores del pueblo data del 1300, así que hay una tradición antiquísima.

Primero nos dedicamos a dar un largo paseo por las calles más antiguas. Nos encontramos con mi cuñada y su chico y subimos caminando hacia la zona del Parador. Un parador nacional es un hotel de lujo regentado por una institución estatal. Todos los edificios que forman parte de la red de paradores nacionales tienen algún valor arquitectónico especial.

Callejas de Fuenterrabía

Callejas de Fuenterrabía

Parador de Carlos V

Parador de Carlos V

El parador de Fuenterrabía es un castillo del emperador Carlos V (nada menos), una fortaleza cuadrada y sobria que por dentro solo se puede visitar en su totalidad si uno está alojado allí. Se dice que el propio Emperador se durmió entre sus muros alguna noche. Nos asomamos un momento con intención de tomarnos una cervecita porque el parador ya lo conocemos de otras visitas anteriores pero la cafetería estaba llena de gente y decidimos no quedarnos.

Dentro del castillo

Dentro del castillo

Pendones

Pendones

Sí que pudimos ver, sin embargo, los pendones colgados de los impresionantes muros de piedra del interior del castillo y algunos de los detalles de la fortaleza. Mirad el grosor de sus paredes. Impresionante, ¿verdad?

Como no podíamos tomarnos la cervecita que queríamos allí decidimos seguir con nuestro paseo. Salimos del castillo y caminamos sin prisa por las callejas medievales donde pudimos admirar otros muchos edificios cargados de la historia de antiguos linajes y familias antiquísimas.

Blasón

Blasón

Encanto en Fuenterrabía

Encanto en Fuenterrabía

Vimos escudos y blasones, estructuras muy antiguas, rincones de ensueño, callejas a lo Harry Potter y artesonados de fantasía sobre estrechas calles adoquinadas. Todo el pueblo está muy bien cuidado y mantenido y es como si los relojes se hubiesen detenido en la Edad Media. Si no tropiezas con un coche o una moto y miras a tu alrededor, no dudas por un instante que has viajado en el tiempo. Una gozada.

Marionetas artesanales

Marionetas artesanales

En una de las callecitas paramos en una tienda/taller de marionetas artesanas que conoce mi cuñada, un lugar curioso que encaja perfectamente con el ambiente antiguo de la aldea. Mirad, si no, el tipo de marionetas que fabrica su dueña. No me diréis que no podríamos estar visitando un taller del siglo XIV, por ejemplo.

Puerta de Fuenterrabía

Puerta de Fuenterrabía

Todavía se conservan varios fragmentos completos de las murallas de protección de la antigua ciudad y algunos de sus arcos de entrada.

Francia al otro lado

Francia al otro lado

De allí bajamos paseando hacia la zona del paseo marítimo. Llegamos a la desembocadura de la ría. Al otro lado está Hendaya, Francia. Solo les separa ese estrecho tramo de agua.

Recuerdo de infancia: cuando yo era niña aún vivía Franco, el dictador, y las fronteras estaban cerradas casi a cal y canto. Pasar a Francia era toda una aventura y una escapada. Allí vendían cosas que en España no existían y se podían hacer cosas aquí todavía impensables. Los jóvenes cruzaban la frontera para ver un desnudo en el cine… Y las amas de casa compraban allí yogures y otros productos que aquí no se podían encontrar. Como yo tenía solo pasaporte extranjero, el viaje al otro lado era todavía una mayor aventura que exigía una visita anterior a Bilbao para solicitar un visado. Fui muy pocas veces pero siempre compré regaliz. ¡Qué recuerdos! Siempre asociaré el sur de Francia con aquel regaliz blando que no encontrábamos en ningún otro lugar.

Ría de separación

Ría de separación

Como las fronteras estaban cerradas, había bastante contrabando y Fuenterrabía, junto con su ciudad vecina de Irún, eran dos de las más habituales en esos menesteres. Viendo el río de separación que hay entre ambas, no resulta para nada sorprendente. Imaginaros lo fácil que era pasar de un lado al otro. Lo incomprensible es pensar que pudieran “cazar” a algún contrabandista con las manos en la masa.

Kiskillas

Kiskillas

Bueno, volvamos al presente… Por fin paramos ayer para tomarnos un vino en una de las terrazas de la zona de los pescadores. Pedimos unas karrakelas o bígaros (caracoles de mar) y unas kiskillas (como mini gambas), un par de especialidades que tampoco podemos comprar en muchos otros sitios que no sean este. Además mi hija quería comer marisco porque en Moscú apenas hay.

La mejor sopa de pescado del mundo

La mejor sopa de pescado del mundo

Comimos en la Cofradía de Pescadores, un lugar pequeño y de cocina casera al que vamos siempre que podemos y donde nos encontramos en la puerta con un par de recortes de periódico que nos contaban que un grupo de expertos japoneses declararon este restaurante como el que sirve la mejor sopa de pescado del mundo. Os podéis imaginar qué pedimos como primer plato, ¿no? 😛

LA sopa de pescado

LA sopa de pescado

Mi peque se pidió pulpo y yo de segundo almejas con alcachofas. Mi marido y mi cuñada eligieron txangurro (buey de mar) y su chico optó por solomillo. Estaba todo para chuparse los dedos. Por algo nos gusta tanto este sitio…

Txangurro al horno

Txangurro al horno

¡Y el servicio! Se nos había olvidado qué es eso de que una camarera sea simpática y te atienda con una sonrisa, se brinde a ayudarte a elegir o te recomiende un plato. Es una gozada entrar a un restaurante y no sentirte presionada con los camareros retirándote el plato con el último bocado todavía entre los dientes 😁

Como veis, por estas tierras se comen cosas distintas a las que hay en otros lugares. La gastronomía vasca no se parece en nada a lo que os enseño en el blog en otros rincones del mundo, ¿verdad? Por eso me gusta tanto viajar y conocer.

Almejas con alcachofas.

Almejas con alcachofas.

En la Cofradía hay lo que aquí se conoce como “mesas corridas.” Tú no reservas una mesa para ti y los tuyos, sino sitios. “Somos cinco,” les dijimos. Y nos pusieron cinco platos compartiendo una de las mesas largas con otros comensales. Supongo que así pueden atender a más clientes a la vez.

Ferretería en Fuenterrabía

Ferretería en Fuenterrabía

Al acabar de comer dimos un último paseo por Fuenterrabía y de allí nos marchamos a ver a unos amigos para tomar algo.

Con eso se nos acabó la visita. Hasta pronto y un abrazo, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

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  1. Hooolaaaa Jess, qué gozada leer sobre el País Vasco, me encanta Fuenterrabía…. Qué diferencia en toddddo-toddddo con lo que nos tienen acostumbrados en Moscú… Por Barcelona me pasa exactamente lo mismo… Muchos besos y abrazos, vuelvo a Mcw el 15 de enero, Marcel empieza en su cole de siempre el 8 de enero, feliz como una perdíz… Feliz Año Familia!!! Se os quiere!!!!

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  2. No sabía que andabas por estos lares. Al menos os estais librando de la ola de frío que recorre Rusia. Espero que estés disfrutando de la buena comida y sin duda de una gran compañía rodeada de la familia.

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