El ballet del Bolshoi

Estándar

IMG_5023

IMG_5027IMG_5054Decir que me dejaron sin palabras no podría expresar todo lo impresionante de la función que mi hija pequeña y yo tuvimos la suerte de ver ayer. Fue Espartaco con el ballet del Bolshoi. No lo vimos en el teatro que todos conocéis y se ha hecho famoso, sino en el “nuevo Bolshoi.” Os lo explico. Como el teatro original tuvo que estar cerrado durante muchos años por obras de restauración, se construyó un segundo escenario en el edificio de al lado. Y durante años las funciones de los famosos bailarines, cantantes y músicos del conjunto se desarrollaron allí. Hoy se pueden ver en los dos edificios. Los grandes estrenos se hacen en el tradicional pero luego pasan al más moderno, obviamente, con precios algo más reducidos aunque se trata de los mismos montajes y los mismos escenarios.

IMG_5037Está claro que también se trata de los mismos bailarines. ¡No había visto jamás a nadie bailar como ellos anoche! El protagonista parecía quedarse suspendido en el aire cuando saltaba. Se elevaba tanto, con tanta gracia y aparente facilidad, que parecía no estar sujeto a las leyes de la gravedad. Y de las dos bailarinas principales, ¿qué deciros? Eran tan distintas. Incluso para alguien como yo, que apenas entiende de ballet, la diferencia era obvia y permitía apreciar ambos estilos con facilidad: la que hacía de esclava era dulce, suave, tierna y delicada, con movimientos sutiles y fluidos. El personaje de la mujer del César era regio, elegante, electrizante, con un carisma atractivo poderoso y desnudo. Ambas magníficas, pero tan diferentes. El emperador fue el que más tiempo pasó sobre el escenario. No saltaba tanto como el gladiador pero la personalidad del César, caprichoso y todo poderoso, se transmitía con cada giro, con cada gesto. Nunca había visto nada parecido.

IMG_5028

Y a los moscovitas les entusiasmó. Fueron muchas las veces durante la función que la gente gritó “¡Bravo!” por algún salto o movimiento especialmente logrado, sobre todo cuando bailaban el protagonista o la emperatriz. Cuando ellos estaban en el escenario, los gritos y aplausos espontáneos eran casi constantes. No os quiero contar las ovaciones después de cada uno de los tres actos. Tenían que salir a saludar tras cada acto. Increíble. El público aplaudía y aplaudía.

Y todo lo demás era fantástico, también. No os creáis que solo las cuatro estrellas brillaban. El montaje fue elegante y los demás bailarines y bailarinas eran tan buenos que también a alguno de ellos lo aplaudieron en algún momento. El vestuario y los escenarios tal vez no fueran tan espectaculares como en otras funciones pero eso lo esperábamos, al fin y al cabo es una historia de esclavos y gladiadores. Aún así, eran increíbles.

IMG_5048IMG_5049La ovación final fue interminable. La gente no se puso en pie como he visto en otras ocasiones en Moscú, pero aplaudió y aplaudió y aplaudió hasta que mi hija se quejó de que le dolían las palmas de las manos. Los bailarines salieron a saludar tantas veces que perdí la cuenta. Les entregaron flores, apareció el director, se reconoció a la orquesta, se cerró el telón, y aún así, el público seguía allí aplaudiendo rítmicamente. Aparecieron los cuatro protagonistas entre las cortinas y volvieron a saludar. No bastaba, aún aplaudían. No sé cuántas veces tuvieron que salir de entre las cortinas del telón a saludar y escuchar los vítores del público, pero fueron muchas.

Fue una noche inolvidable. A mi hija, de nueve años, le entusiasmó. Habrá que intentar repetir.

Un abrazo y hasta la próxima, J.

Acerca de Jessica J. Lockhart

Humanóloga La vida puede ser muy desgraciada o apasionante. El Coaching en Optimismo®, el coaching de vida, el mentoring, la lingüística... son algunas de las herramientas que me permiten trabajar como en el terreno de la Humanología® y ofrecer a mis clientes caminos que les permiten alcanzar las metas que buscan. Esta página es un punto de encuentro para todos aquellos que hayan perdido su optimismo natural, felicidad y su energía y quieran recuperarlos. Humanologist Life can be a miserable experience or a thrilling one. Optimism Coaching®, Life Coaching, Mentoring, Linguistics... are but a few of the tools that I use in Humanology® to offer my clients new ways to reach their goals. This page is a meeting point for those who've lost their optimism, happiness or energy and want them back!

»

  1. Que bien Jess…!!!! Con tu descripcion no puedo mas que decir que la proxima vez que vayas me avises…… me encantaria ver ballet contigo…..!!!! porfaaaaaaa!!!!! Si me avisas con tiempo me puedo organizar con Txomin y Marcel….. Prometido?????? Besos y abrazos a los 4magnificos!

    Me gusta

  2. Yo sólo he ido una vez a ver un ballet. Fue Gisselle con Tamara Rojo e Igor Yebra cuando todavía trabajaban en España con Víctor Ullate y me encantó (y eso que el teatro no era demasiado adecuado para ello). Siempre me he quedado con las ganas de repetir y tu experiencia confirma mis deseos. Tiene que ser magnífico poder disfrutar de un ballet como ése en un escenario tan apropiado.

    Me gusta

Deja tu respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s